📖 Versículo “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.” – Romanos 8:17 Cuando aceptaste a Jesús en tu vida, no solo recibiste salvación, sino que también fuiste adoptada en la familia de Dios. Eres Su hija, y como tal, eres heredera de Sus promesas y de Su Reino. Piensa en lo que significa ser heredera. No tienes que esforzarte para ganar una herencia; simplemente la recibes por ser parte de la familia. De la misma manera, Dios ha reservado para ti una herencia eterna llena de bendiciones, propósito y vida abundante. Ser heredera no significa que no enfrentarás dificultades. Romanos 8:17 menciona que compartimos en los padecimientos de Cristo, pero también en Su gloria. Esto significa que, aunque pasemos por pruebas, Dios está con nosotras y Su promesa final es vida eterna con Él. Las promesas de Dios son inquebrantables. En la Biblia, encontramos promesa...